Es muy enriquecedor cuando hobbies tan antiguos como la numismática tienen un encuentro cara a cara con las tecnología del siglo XXI. Pareciera que fue ayer cuando la WEB 1.0 nos embriagaba al sentarnos frente a un ordenador a navegar horas, días, semanas. No habíamos terminado de digerirlo cuando tuvimos el advenimiento de la WEB 2.0  y con ésta las redes sociales que hoy en día logran elegir presidentes, hacen juicios sociales, nos informan más rápido que cualquier otro medio masivo y genera tanto millones en ganancias como millones en pérdidas a las compañías que no han logrado adaptarse.

La numismática es un hobby que podría perder seguidores si no se adapta a las tecnologías. Por el momento lo ha logrado y los usuarios han recurrido a las redes sociales a informarse, compartir sus hallazgos o nuevas adquisiciones, vender o comprar monedas y billetes. Sin embargo, así como tan gran super héroe tiene su némesis la numismática podría verse amenazada por la Internet de las Cosas.

Internet de las cosas (en inglés, Internet of things, abreviado IoT)​ es un concepto que se refiere a la interconexión digital de objetos cotidianos con internet.​ Alternativamente, Internet de las cosas es la conexión de Internet con más “cosas u objetos” que personas.​ También se suele conocer como internet de todas las cosas o internet en las cosas. Si objetos de la vida cotidiana tuvieran incorporadas etiquetas de radio, podrían ser identificados y gestionados por otros equipos, de la misma manera que si lo fuesen por seres humanos.​ El concepto de internet de las cosas fue propuesto por Kevin Ashton en el Auto-ID Center del MIT en 1999,​ donde se realizaban investigaciones en el campo de la identificación por radiofrecuencia en red (RFID) y tecnologías de sensores.​ Por ejemplo, si los libros, termostatos, refrigeradores, la paquetería, lámparas, botiquines, partes automotrices, entre otros estuvieran conectados a Internet y equipados con dispositivos de identificación, no existirían, en teoría, artículos fuera de stock o medicinas caducadas; sabríamos exactamente la ubicación, cómo se consumen en el mundo; el extravío sería cosa del pasado y sabríamos qué está encendido o apagado en todo momento.​ El internet de las cosas debería codificar de 50 a 100,000 mil millones de objetos y seguir el movimiento de estos; puesto que se calcula que todo ser humano está rodeado de por lo menos de 1,000 a 5,000 objetos.​ Según la empresa Gartner, en 2020​ habrá en el mundo aproximadamente 26 mil millones de dispositivos con un sistema de conexión al internet de las cosas.​ Abi Research, por otro lado, asegura que para el mismo año existirán 30 mil millones de dispositivos inalámbricos conectados al Internet. ​Con la próxima generación de aplicaciones de Internet (protocolo IPv6) se podrían identificar todos los objetos, algo que no se podía hacer con IPv4. Este sistema sería capaz de identificar instantáneamente por medio de un código a cualquier tipo de objeto.

Y así moriría el dinero como lo conocemos hoy en día.

​En Costa Rica tenemos una compañía muy innovadora que se ha venido dando a la tarea de desarrollar herramientas dirigidas a los coleccionistas de billetes. SOFTON Digital es la compañía pionera en materia numismática quienes en los próximos días estarán anunciando el lanzamiento de una innovadora herramienta para la empresa norteamericana MESO NUMISMATICS, CORP división de PURE HOSPITALITY SOLUTIONS, INC (OTC-PNOW). Esta herramienta será de gran utilidad para los coleccionistas quienes quieren dar ese paso extra.